La Fundación Grupo Azvi defiende en la CEOE la corresponsabilidad social a largo plazo como motor de desarrollo en Iberoamérica

La sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) acogió en Madrid el encuentro «Alianzas para el impacto: El valor de las fundaciones corporativas en la transformación social», un acto enmarcado en el camino hacia la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. El evento reunió a destacados líderes del ámbito fundacional para debatir sobre la empleabilidad y la inclusión de los colectivos más vulnerables.

La directora de la Fundación Grupo Azvi, Pilar Kraan, tuvo la oportunidad de participar en una mesa redonda dedicada a la presentación de proyectos consolidados en la región, en la que expuso el modelo de la Fundación Grupo Azvi, destacando que el crecimiento de una compañía internacional solo es sostenible si camina de la mano del progreso de las comunidades que la acogen.

«Nuestra acción en Iberoamérica no se entiende como mera asistencia, sino como un modelo de corresponsabilidad e inversión social de largo plazo, centrado en transformar de raíz los contextos de vulnerabilidad extrema», afirmó Kraan, detallando el foco absoluto de la entidad en la infancia, la juventud y la autonomía de la mujer bajo el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El impacto en el terreno: México, Chile y Uruguay

La directora desgranó el despliegue territorial de la fundación a través de tres ejes geográficos fundamentales:

•             México (Tapachula): a través del programa ‘En Camino’ en el Albergue Esperanza, la Fundación ofrece apoyo integral psicoeducativo, alfabetización informática y refuerzo escolar a menores en situación de protección en la frontera sur. Kraan destacó que este programa adapta con éxito a la infancia migrante el mismo modelo de intervención integral que la fundación utiliza en España con el Programa Arco Iris en Sevilla.

•             Chile: mediante el programa AVANZA (en Los Andes) y en colaboración con el tejido local, la fundación asiste pedagógicamente a niñas y adolescentes en régimen residencial de protección. El valor diferencial radica en la continuidad: la entidad rompe el «abismo de los 18 años» financiando becas universitarias completas para que estas jóvenes cursen estudios superiores una vez egresan del sistema estatal. Asimismo, en Valdivia, impulsan una Escuela de Oficios y Liderazgo homologada por el Ministerio de Educación chileno para dotar a los jóvenes de competencias técnicas inmediatas.

•             Uruguay: en colaboración con las autoridades locales y a través de Cointer, la fundación respalda los centros de la Comunidad Terapéutica Femenina Bethania en Canelones y Rocha, brindando un modelo residencial para la rehabilitación de adicciones en mujeres. Actualmente, Cointer, la filial de concesiones de Grupo Azvi, trabaja en un programa de integración sociolaboral para mujeres que han superado con éxito sus tratamientos. Además, Kraan puso en valor un importante hito de capacitación técnica e igualdad de oportunidades: gracias a la intervención directa de Cointer, un grupo de profesionales locales completó en España su formación técnica especializada como maquinistas ferroviarios. Tras culminar su preparación, estos profesionales regresaron a Uruguay para incorporarse al mercado de trabajo e impulsar la red ferroviaria del país. Entre el personal formado se cuenta con una destacada presencia de mujeres maquinistas, un avance que supone un paso histórico para la equidad de género en el sector al insertar con éxito el talento femenino en un ámbito laboral tradicionalmente masculino.

Los pilares para transformar la ayuda en una práctica de éxito

Al ser preguntada por las claves para que las iniciativas sociales dejen de ser asistenciales y se consoliden en el tiempo, Kraan enumeró cuatro pilares estratégicos en los que se fundamenta la Fundación Grupo Azvi:

1.            Diagnóstico local y arraigo: rechazar el «paracaidismo social» y cooperar estrechamente con entidades expertas sobre el terreno que aportan el conocimiento real del contexto.

2.            Financiación sostenible: involucrar de forma estable a las filiales de la empresa matriz (como Cointer) dentro de su estrategia de sostenibilidad a largo plazo.

3.            Medición del impacto: establecer indicadores claros (tasas de inserción laboral o aprobados universitarios) y mantener la flexibilidad operativa para que los programas evolucionen según las necesidades detectadas.

4.            Diseño enfocado en la autonomía: concebir los proyectos con la meta final de que los beneficiarios alcancen su plena independencia y dejen de necesitar la ayuda en el futuro.

El panel de debate, moderado por Carmen Aparicio, jefa de área de RSE de CEOE, contó también con las ponencias de Marc Simón, subdirector general de Social de la Fundación «la Caixa»,, Elisabeth Prado Nuñez, Fundación Microfinanzas BBVA, e Isabel Sampedro, directora gerente de la Fundación Prosegur, consolidando este encuentro como una cita clave para visibilizar cómo la eficiencia técnica corporativa puede y debe ponerse al servicio del desarrollo humano en la región iberoamericana.